Mundos de fantasía modernos
“Los Mitos de Cthulhu son un sistema fantástico moderno fundado en la obra de H. P. Lovecraft y después organizado y ampliado por August Derleth y otros sucesores, centrado en el horror cósmico, el conocimiento prohibido, los Primigenios y antiguas potencias innombrables.”
Los Mitos de Cthulhu son un sistema fantástico moderno que se originó a comienzos del siglo XX, fundado en la obra del escritor estadounidense H. P. Lovecraft y construido conjuntamente por numerosos autores contemporáneos y posteriores, entre ellos Clark Ashton Smith, Robert E. Howard, Frank Belknap Long y August Derleth. Son a la vez un subgénero de la literatura de terror y una visión del mundo singular: conciben todo el universo como un escenario frío, muy por encima de la comprensión humana, y describen a las deidades y a los seres sobrenaturales como antiguas potencias innombrables.
La idea central de los Mitos de Cthulhu se conoce como horror cósmico. En esta concepción, la humanidad deja de ser el centro o el propósito del universo y queda reducida a un producto accidental, insignificante y fugaz. El verdadero miedo no procede de fantasmas ni demonios, sino de la verdad misma: una vez que alguien vislumbra la estructura real del cosmos y la auténtica naturaleza de los seres antiguos, la razón, la fe y los relatos civilizatorios de los mortales se derrumban por completo. Este motivo del conocimiento como calamidad es el rasgo esencial que distingue a los Mitos de Cthulhu del terror convencional y de los relatos míticos tradicionales.
Los seres sobrenaturales del sistema pueden dividirse, a grandes rasgos, en varias clases. Los Primigenios están representados por Cthulhu, que duerme bajo el mar en R'lyeh, por Hastur junto al lago de Hali y por Dagón, señor de los Profundos; se dice que gobernaron la Tierra en la antigüedad remota y que ahora están sujetos por los astros y los sellos. Los Dioses Exteriores habitan en el centro del cosmos o más allá de las dimensiones, como el dios ciego e idiota Azathoth, Yog-Sothoth como llave de todas las cosas, el caminante de mil rostros Nyarlathotep y la Madre Cabra Negra Shub-Niggurath. Las razas antiguas, como los Mi-Go, la Gran Raza de Yith y los Profundos, representan civilizaciones no humanas que visitaron o habitaron la Tierra. Entre estas potencias suelen existir rivalidades, pactos y cooperaciones secretas.
Los libros prohibidos de culto son un motor indispensable de las historias de los Mitos de Cthulhu. El primero entre ellos es el Necronomicón, atribuido a Abdul Alhazred y conservado en fragmentos griegos, latinos, ingleses y de otras tradiciones, donde registra conjuros para invocar a los Primigenios y a los Dioses Exteriores. Otros textos clásicos son el Libro de Eibon, los Manuscritos Pnakóticos, Cultos innombrables, la obra El rey de amarillo, Cultes des Goules y los Textos de R'lyeh. Los libros mismos suelen considerarse objetos capaces de corroer la mente: el precio de leerlos puede ser la locura, la transformación o un destino aún peor.
La geografía de los Mitos de Cthulhu se desplaza entre el mundo conocido y dimensiones desconocidas. Arkham, Innsmouth, Dunwich y Kingsport, en Nueva Inglaterra, forman el territorio lovecraftiano, mientras que la Universidad Miskatonic es el centro del estudio del conocimiento prohibido. A lo lejos, R'lyeh yace hundida en el Pacífico Sur, Yuggoth se oculta cerca de la órbita de Plutón, Carcosa está velada bajo los soles gemelos del Rey de Amarillo, Kadath se alza en el extremo norte de las Tierras del Sueño y la meseta de Leng está habitada por presencias innombrables. Estos lugares son a la vez escenarios narrativos y dominios pertenecientes a distintas potencias.
Los Mitos de Cthulhu han superado con creces el ámbito de la ficción literaria. Han influido profundamente en los juegos de rol de mesa, como La llamada de Cthulhu, así como en videojuegos, animación, cine, música e innumerables obras derivadas. En Mythology Stories, los Mitos de Cthulhu se presentan de forma independiente como una visión fantástica moderna ejemplar: a diferencia de las mitologías tradicionales, que subrayan el orden sagrado y la hazaña heroica, estos mitos insisten en la pequeñez humana ante el vasto universo, en el peligro del conocimiento y en la soledad, el coraje y el colapso que aparecen frente a lo absolutamente desconocido.
