
Mitología griega
Las alas de Dédalo e Ícaro son unas alas artificiales de la mitología griega, fabricadas por Dédalo con plumas, hilo fino y cera. Fueron concebidas para que padre e hijo escaparan de Creta, y más tarde se convirtieron en uno de los artefactos de vuelo más célebres por la caída de Ícaro al mar.
En Creta, el rey Minos mantiene a Dédalo e Ícaro atrapados en la isla y les impide marcharse en barco. Dédalo observa las velas sobre el mar y las aves en el cielo, y concibe una salida nunca antes recorrida. Reúne plumas y las une con hilo fino y cera para formar alas; primero las prueba en sí mismo y luego se las ajusta a Ícaro. Así, padre e hijo salen volando de Creta; pero Ícaro vuela demasiado alto, la cera se ablanda bajo el sol, las plumas se dispersan y finalmente cae al mar.
El poder principal de estas alas es permitir que una persona se eleve del suelo y vuele, atravesando así el bloqueo del mar y escapando de un lugar de cautiverio. También presentan una fragilidad evidente: temen el calor, pues la cera puede derretirse bajo el sol; si el vuelo pierde la medida adecuada, las alas también pierden su sostén. Por ello simbolizan tanto la destreza artesanal como la exigencia estricta de moderación.
Las alas de Dédalo e Ícaro son un instrumento de vuelo artificial hecho con plumas entretejidas y fijadas con cera. Nacieron de la habilidad artesanal de Dédalo. Su función principal no es el combate, sino romper un cautiverio y ayudar a una persona a abandonar una isla.
En la historia, Dédalo prueba primero el par de alas y luego se lo entrega a Ícaro. Antes de despegar, Dédalo advierte repetidamente a su hijo: no debe volar demasiado bajo, para que el agua del mar no empape las alas; tampoco demasiado alto, para que el sol no derrita la capa de cera. Es a la vez un instrumento de salvación y un objeto peligroso.
Dédalo e Ícaro conserva de forma explícita la fabricación, la prueba de vuelo y la caída al mar asociadas con estas alas. Ninguna otra historia explica con claridad un origen anterior. En la tradición clásica más amplia, suelen aparecer unidas al ingenio de Dédalo y a la tragedia de Ícaro, y se consideran un emblema de la artesanía humana que alcanza el cielo.