
Mitología griega
La Túnica de Neso es, en la mitología griega, una túnica contaminada con la sangre venenosa del centauro Neso y el peligroso regalo que provocó la destrucción del cuerpo mortal de Heracles. También se la conoce como túnica ensangrentada de Neso, túnica de sangre venenosa o túnica venenosa de Heracles.
El origen de la Túnica de Neso está en la muerte de Neso. Cuando Heracles y Deyanira cruzaban un río, Neso intentó raptar a Deyanira, y Heracles lo mató con una flecha. Antes de morir, Neso no reconoció su mala intención; por el contrario, entregó su sangre a Deyanira y mintió al decirle que haría que Heracles la amara para siempre. Años después, Deyanira untó esa sangre en una túnica, y así se formó la Túnica de Neso.
La Túnica de Neso no tiene función protectora. Su poder procede del veneno y del engaño: cuando la túnica se calienta, la toxicidad se manifiesta, se aferra a la carne de Heracles y le provoca un dolor enloquecedor del que no puede librarse por sí mismo. No concede fuerza de manera directa, sino que, disfrazada de prenda amorosa, ejecuta castigo y venganza, hasta llevar finalmente a Heracles a la pira del monte Eta y a su apoteosis.
La Túnica de Neso era en origen una túnica común, pero se convirtió en un objeto mortal al ser untada con la sangre que Neso dejó antes de morir. Deyanira creyó erróneamente las palabras de Neso y pensó que aquella sangre podía conservar el amor de su esposo Heracles, por lo que la aplicó a la túnica y se la envió.
En 《La muerte y apoteosis de Heracles》, Neso engaña a Deyanira antes de morir y presenta su sangre como un filtro amoroso. Más tarde, cuando Heracles trae consigo a Yole, Deyanira siente temor y hace que el mensajero Licas lleve la túnica manchada de sangre hasta Heracles. Heracles se la pone mientras ofrece un sacrificio a Zeus junto al mar; al calentarse con el fuego del sacrificio, el veneno se activa, y la prenda se adhiere a su carne sin que pueda arrancársela.
《La muerte y apoteosis de Heracles》 afirma claramente que el peligro de la túnica procede de la sangre de Neso, y también deja claro que Deyanira no quiso matar a Heracles, sino que fue engañada por las últimas palabras de Neso.
《Deyanira y Neso》 ofrece el trasfondo del matrimonio de Deyanira y Heracles, pero no narra directamente la formación de la Túnica de Neso.
En la tradición griega más amplia, la Túnica de Neso suele considerarse un ejemplo típico de “regalo peligroso”: en apariencia es una prenda destinada a recuperar el amor, pero en realidad es el instrumento de venganza que Neso deja tras su muerte.