
Mitología griega
El Collar de Harmonía es una joya funesta del ciclo tebano de la mitología griega. Perteneció originalmente a Harmonía y suele mencionarse junto con una túnica. En los relatos de la expedición de los Siete contra Tebas y de Alcmeón, se convierte en el detonante de sobornos, traiciones y venganzas: primero obliga a Anfiarao a partir a la guerra y después arrastra a Alcmeón al matricidio, el exilio y la muerte.
Ningún relato explica de forma clara el origen del Collar de Harmonía. Los materiales disponibles solo lo llaman el collar de Harmonía y lo presentan en el ciclo tebano como un tesoro ya existente.
Su aparición principal ocurre antes de la expedición de los Siete. Polinices necesita que Anfiarao participe en la guerra para recuperar el trono de Tebas, y por eso soborna a Erífile con este collar. Erífile queda cautivada por el tesoro y convence a su esposo de partir, haciendo que la joya se convierta por primera vez en una pieza clave de la cadena de desastres.
El Collar de Harmonía no se describe como un arma ni muestra una capacidad directa de lanzar hechizos. Su fuerza se manifiesta en la tentación y la desgracia: puede servir como regalo de enorme valor para comprar voluntades, imponerse sobre el afecto familiar y la razón, e impulsar traiciones, expediciones, asesinatos de parientes y venganzas. Suele verse como un regalo peligroso, capaz de arrastrar tanto a sus poseedores como a quienes lo codician hacia una calamidad familiar cada vez más profunda.
El Collar de Harmonía es una joya preciosa. Los materiales narrativos no describen con detalle su forma; solo lo identifican claramente como el collar de Harmonía y lo colocan junto a una túnica como un tesoro capaz de alterar la voluntad humana.
Su importancia no está en un uso de combate, sino en cómo impulsa el destino de una familia. Polinices lo usa para sobornar a Erífile, de modo que ella convenza a su esposo Anfiarao de participar en la expedición de los Siete contra Tebas. Anfiarao sabe que la campaña es peligrosa, pero queda atado por el collar aceptado por su esposa y por un antiguo acuerdo, y solo puede vestir la armadura y marchar.
En Alcmeón y el collar, Polinices entrega primero el collar a Erífile como soborno. Tras el fracaso del ataque de los Siete contra Tebas, Erífile vuelve a dejarse seducir por el tesoro y convence a su hijo Alcmeón de unirse a la expedición de los Epígonos. Alcmeón mata después a su madre siguiendo el mandato de su padre, y desde entonces es perseguido por las Erinias.
Cuando Alcmeón busca purificarse de su culpa, deja el collar y la túnica en Psófide. Más tarde, Calírroe desea poseer esos tesoros; Alcmeón regresa para reclamarlos y miente diciendo que quiere ofrecérselos a Apolo, pero Fegeo descubre el engaño y Alcmeón muere por ello. Al final del relato, los hijos de Calírroe vengan a su padre y terminan consagrando en Delfos esos objetos causantes de desgracias.
Los Siete contra Tebas conserva con claridad la función del collar como soborno: Anfiarao no quiere partir, pero se ve obligado a acompañar la expedición porque su esposa ha aceptado el collar. Alcmeón y el collar desarrolla después el paso del collar y la túnica entre Erífile, Alcmeón y la familia de Fegeo, hasta su consagración final en Delfos.
Los materiales narrativos disponibles no explican con detalle cómo se fabricó el collar ni por qué pertenecía originalmente a Harmonía. Las tradiciones más amplias sobre su fabricante, su entrega como regalo de boda o el origen de su maldición no se adoptan aquí de forma directa.