
Mitología griega
La lira de Orfeo es el instrumento que lleva consigo Orfeo, el cantor tracio de la mitología griega. También se la conoce como lira de Orfeo, arpa de Orfeo o cítara de Orfeo. Su sonido puede apaciguar a las fieras, atraer a los árboles, conmover a los espíritus del Inframundo y superar el canto seductor de las sirenas. Es uno de los objetos sagrados más emblemáticos del mito de Orfeo.
Ninguna historia explica de forma clara quién fabricó la lira de Orfeo ni cómo llegó por primera vez a sus manos. En las narraciones disponibles, aparece ya como el instrumento personal de Orfeo y resulta inseparable de su capacidad de cantar.
Su primera actuación importante ocurre cuando Orfeo desciende al Inframundo para salvar a Eurídice. La música de la lira abre paso en el mundo subterráneo y conmueve al barquero, al perro guardián, a las almas de los muertos y a la pareja real del Inframundo. Más tarde, durante el regreso de los argonautas, vuelve a actuar frente al canto de las sirenas, reprime la tentación y protege a sus compañeros.
La lira de Orfeo posee una intensa fuerza de apaciguamiento, llamada y dominio. Puede calmar a las fieras y hacer que los árboles se acerquen; puede conmover al barquero del Inframundo, al perro guardián, a las almas, a Hades y a Perséfone; y también puede imponerse al canto de las sirenas y debilitar su poder de seducción. Suele considerarse símbolo de la poesía, la música, el duelo y la capacidad de Orfeo para cruzar fronteras.
La lira de Orfeo es un instrumento mítico célebre por el poder de su música. No es un simple acompañamiento, sino el símbolo visible del don musical de Orfeo. Allí donde suena, las fieras se calman, los árboles se acercan y las almas de los muertos detienen sus gemidos de dolor.
En la historia en que Orfeo desciende al Inframundo para buscar a Eurídice, la lira lo acompaña al mundo subterráneo. Con su música y su canto, Orfeo conmueve al barquero, al perro guardián y a las almas sufrientes, hasta lograr que Hades y Perséfone acepten permitir que Eurídice regrese al mundo de los vivos.
El principal portador de esta lira es Orfeo. La usa en montes y bosques, a orillas de los ríos, durante el viaje del Argo y en el Inframundo. Su música puede apaciguar la naturaleza y también proteger frente al peligro.
En la tradición del regreso de los argonautas, el Argo pasa por las aguas donde habitan las sirenas. El canto de las sirenas puede hechizar a los marineros, pero Orfeo usa su lira para imponerse a esa tentación y salva a la mayoría de sus compañeros. Esta escena hace que la lira no sea solo un instrumento lírico, sino también un objeto capaz de proteger la mente de los navegantes.
Orfeo y Eurídice afirma de forma explícita que Orfeo baja al Inframundo con su lira y conmueve con su canto a los seres del reino de los muertos. El regreso de los argonautas afirma de forma explícita que Orfeo usa la música de su lira para superar el canto de las sirenas. La muerte de Orfeo conserva, por su parte, la tradición de que, tras su muerte, su cabeza y su lira flotan río abajo mientras el canto aún no se apaga del todo.
Estos materiales confirman la estrecha relación entre la lira y Orfeo, pero no explican con claridad quién fabricó el instrumento, cuál fue su origen primero ni cómo llegó a sus manos. Por ello, su procedencia debe considerarse no especificada en estas narraciones. Su núcleo seguro es que Orfeo la lleva consigo y la usa para manifestar un poder musical extraordinario.