
Mitología griega
Traquis es una ciudad vinculada a los relatos de los últimos años de Héracles, sobre todo como el lugar de su hogar con Deyanira. Su importancia está en que conecta a los cautivos tras la guerra contra Ecalia, la llegada de Yole y el desarrollo del episodio de la túnica envenenada.
En la narración, Traquis es el lugar al que Licas regresa por orden de Héracles y donde Deyanira recibe noticias y cautivos en la casa familiar. El relato desplaza después el sufrimiento final de Héracles hacia un altar junto al mar y el monte Eta, pero no precisa con más detalle la ubicación, los límites ni el entorno físico de Traquis.
Traquis no ocupa en la geografía de Héracles el lugar de un combate contra monstruos ni de un rito sagrado, sino el de escenario urbano de una tragedia familiar tardía. Después de que Héracles toma Ecalia, Yole y otros cautivos son enviados primero allí; así Deyanira se entera de la relación de su esposo con Yole y vuelve a sacar la sangre envenenada que había dejado Neso. Por ello, Traquis se convierte en el lugar donde se prepara y se envía la túnica envenenada, impulsando los hechos que conducen a la muerte de Héracles.
Traquis aparece principalmente como la ciudad donde se encuentra la casa de Héracles, y los detalles geográficos verificables son limitados. Su relación espacial dentro del relato se define sobre todo por los movimientos de los personajes: Licas regresa desde donde está Héracles hasta Traquis y luego sale de Traquis llevando la túnica; tras el envenenamiento de Héracles, el desenlace se traslada al monte Eta.
En "La muerte y apoteosis de Héracles" se menciona este lugar: después de tomar Ecalia, Héracles envía a Licas por delante a Traquis para llevar cautivos y noticias a su casa. Allí Deyanira ve a Yole y luego entrega a Licas la túnica untada con la sangre envenenada de Neso para que se la lleve a Héracles.