
Mitología griega
La Estigia es un río del inframundo en la mitología griega y también la corriente sagrada por la que juran los dioses. Su importancia no reside solo en su relación con el mundo de los muertos, sino también en la fuerza vinculante de sus juramentos, considerada temible incluso para las divinidades.
En los relatos míticos, la Estigia se sitúa en las zonas sombrías que conducen al inframundo o dentro de él, asociada a las almas de los muertos, al barquero y al camino hacia el palacio de Hades. Hermes cruza la Estigia para llegar al palacio de Hades, y Orfeo alcanza también la orilla de este río oscuro durante su descenso al mundo de los muertos.
La Estigia posee a la vez naturaleza de río y de divinidad. En la "Titanomaquia", Estigia aparece como una diosa fluvial que fue la primera en llevar a sus hijos al bando de Zeus; tras la victoria, Zeus la honró haciendo que los dioses juraran por sus aguas. Desde entonces, la Estigia se convirtió en la garantía central de los juramentos divinos, y una promesa pronunciada en su nombre suele tratarse en la narración como algo que no puede retirarse a voluntad.
La Estigia es también uno de los ríos principales de la geografía del inframundo. Aparece en las rutas por las que entran en el mundo subterráneo los vivos o los mensajeros divinos, y suele estar vinculada a aguas oscuras, al paso en barca, a las almas de los muertos y al palacio de Hades. No equivale por sí sola a todo el inframundo, sino que es un río clave dentro de sus caminos y fronteras.
La Estigia pertenece al espacio subterráneo del inframundo. En "El rapto de Perséfone", Hermes, enviado por Zeus, desciende al mundo de los muertos, cruza la Estigia y entra en el palacio de Hades. En "Orfeo y Eurídice", Orfeo llega al lugar donde las almas cruzan el río; allí está Caronte, el barquero, mientras los muertos esperan en la orilla para pasar al otro lado.
Estos relatos muestran que la Estigia suele entenderse como un río y una frontera dentro de las rutas del inframundo. Conecta el mundo de arriba con el dominio subterráneo gobernado por Hades y reúne en un mismo paisaje mítico a las almas, al barquero y el camino que lleva al palacio del señor de los muertos.
En la "Titanomaquia" se menciona este lugar: la diosa fluvial Estigia fue la primera en apoyar a Zeus, y más tarde Zeus hizo que los dioses juraran por sus aguas, otorgándole así una posición elevada entre las divinidades.
En "El rapto de Perséfone" se menciona este lugar: Hermes cruza la Estigia cuando desciende al inframundo para traer de vuelta a Perséfone y entra en el palacio de Hades.
En "Sémele y el nacimiento de Dioniso" se menciona este lugar: Zeus jura por la Estigia que concederá a Sémele lo que le pida, y una vez pronunciado el juramento no puede retractarse fácilmente.
En "Faetón" se menciona este lugar: Helios jura por la Estigia que concederá a Faetón un deseo, lo que permite al joven pedir conducir el carro del sol.
En "Orfeo y Eurídice" se menciona este lugar: Orfeo desciende al inframundo y, junto a la Estigia, conmueve con su canto al barquero Caronte, lo que le permite seguir hasta la presencia del rey y la reina del mundo de los muertos.
En "Fineo y las Harpías" se menciona este lugar: Iris jura por la Estigia que las Harpías no volverán a arrebatar la comida de Fineo.