
Mitología griega
El lago Estínfalo es un lago de Arcadia en la mitología griega, importante como morada de las aves del Estínfalo. En la tradición de los trabajos de Heracles aparece como un escenario de humedales y orillas lacustres.
El lago Estínfalo se sitúa, según la tradición, en la región de Arcadia, en el Peloponeso, al sur de Grecia. Los relatos describen sus alrededores con juncos, árboles y terreno blando y húmedo; junto al lago había además una zona elevada a la que Heracles podía subir.
En la tradición de los trabajos de Heracles, el lago Estínfalo es el lugar donde se ocultan y se reúnen las aves monstruosas. Los juncos, los bosques y las orillas pantanosas dificultan acercarse a ellas, de modo que esta tarea se distingue de una lucha directa contra un monstruo. Con ayuda de Atenea, Heracles usa crótalos de bronce para espantar a las aves y luego las abate o las dispersa con sus flechas.
En el contexto del relato, el lago Estínfalo es una masa de agua interior con rasgos de humedal. Los juncos, los árboles y el barro profundo forman el entorno donde las aves pueden esconderse y moverse; la superficie del lago y las laderas cercanas también permiten que el sonido del bronce se propague. En español puede encontrarse también la forma “lago de Estinfalia”; su nombre griego es Limni Stymfalia.
En “Los establos de Augías y las aves del Estínfalo” se menciona este lugar: Heracles, por orden de Euristeo, llega a la orilla del lago, usa los crótalos de bronce entregados por Atenea para hacer salir a las aves escondidas entre los juncos y los árboles, y completa la tarea con su arco y sus flechas.