
Mitología griega
Corinto es una de las ciudades-estado importantes de la mitología griega; aparece en varios relatos de linajes reales, héroes y exilios como patria, refugio o centro político. Está directamente asociada con Sísifo, Belerofonte, Medea, la identidad temprana de Edipo y la tradición del camino terrestre de Teseo hacia Atenas.
Corinto suele describirse como una ciudad cercana a rutas marítimas y conectada con caminos del interior, con alturas, altares y un palacio real dentro de su paisaje urbano. La zona del istmo de Corinto era también una vía terrestre clave entre el Peloponeso y la dirección de Atenas; en las tradiciones sobre Teseo aparecen una y otra vez sus senderos de montaña, pinares, acantilados junto al mar y caminos frecuentados por bandidos.
En la mitología griega, Corinto es ante todo una ciudad real. Cuando Sísifo reinaba allí, la ciudad todavía recibía el nombre de Éfira; célebre por su astucia y sus engaños, Sísifo reveló al dios-río Asopo el secreto de que Zeus se había llevado a Egina, a cambio de obtener agua para la ciudad. Esta tradición convierte a Corinto en el punto de partida de las historias del linaje de Sísifo y vincula la ciudad con la ofensa a los dioses, la inteligencia política de la realeza y el castigo posterior en el inframundo.
Corinto también está unida al origen de Belerofonte. En los relatos se lo presenta como un joven de la familia real corintia que abandona su patria a causa de un derramamiento de sangre, antes de desplegar su carrera heroica en tradiciones relacionadas con Argos, Licia y el Olimpo. Pegaso aparece asimismo junto a una fuente cercana a Corinto, de modo que la ciudad funciona como un escenario esencial antes de que Belerofonte obtenga el caballo alado.
En los relatos tardíos de Medea y Jasón, Corinto es el lugar de residencia tras el exilio y el escenario de la tragedia. Jasón intenta recuperar posición política casándose con la hija de Creonte, rey de Corinto, mientras Medea lleva a cabo allí su venganza devastadora contra Jasón, la casa real de Creonte y su propia familia.
Corinto ocupa en los relatos un punto de encuentro entre rutas marítimas y caminos terrestres. La historia de Sísifo menciona una ciudad desde la que se divisa el mar y que al mismo tiempo se enlaza con vías hacia el interior, accesible tanto para comerciantes como para marineros. El relato de Medea también subraya su cercanía al mar y el constante tránsito de mercaderes y navegantes.
El istmo de Corinto forma parte del peligroso camino terrestre en las historias de Teseo. Cuando Teseo viajó desde Trecén hacia Atenas, no eligió la ruta marítima, sino que atravesó los senderos y bosques cercanos al istmo; bandidos como Sinis acechaban en la zona, por lo que los caminos próximos a Corinto se convirtieron en lugares donde el héroe demostraba su valor durante el viaje.
En una etapa temprana, Corinto también era llamada Éfira. Este nombre antiguo aparece en el contexto del reinado de Sísifo y sirve para señalar una fase inicial de la tradición real corintia. Los relatos posteriores suelen llamarla Corinto y la presentan como una ciudad de poder regio, exilio y origen heroico.
En la narración mítica, Corinto no es solo un asentamiento común: incluye espacios políticos y religiosos como el palacio, los altares y las fuentes. El agua que Sísifo obtiene de Asopo se presenta como una fuente viva dentro de la ciudad; en el relato de Medea, Corinto incluye el palacio de Creonte, el escenario de la boda y un entorno de altares. Estos materiales describen sobre todo el paisaje urbano de la narración mítica, no detalles arqueológicos que puedan confirmarse de manera independiente.
«Sísifo y Belerofonte» menciona este lugar: Corinto es la ciudad donde reina Sísifo y también la patria del linaje real al que pertenece Belerofonte.
«Belerofonte y la Quimera» menciona este lugar: Belerofonte aparece como un joven noble procedente de la zona de Corinto, y Pegaso también surge junto a una fuente cercana a la ciudad.
«El desenlace de Jasón y Medea» menciona este lugar: Jasón y Medea llegan a Corinto después de abandonar Yolco, y allí se desarrollan los principales acontecimientos ligados a la casa real de Creonte y a la venganza de Medea.
«Nacimiento y exilio de Edipo» menciona este lugar: Edipo es llevado a la ciudad por un pastor corintio, adoptado por el rey Pólibo y la reina Mérope, y criado allí.
«Nacimiento y juventud de Teseo» y «El viaje de Teseo hacia su padre» mencionan la zona del istmo de Corinto: cuando Teseo elige ir por tierra hacia Atenas, atraviesa los peligrosos caminos cercanos a este lugar.