
Mitología griega
La isla de Eea es, en la mitología griega, la morada de la diosa Circe y uno de los lugares donde los navegantes buscan purificación y ayuda divina durante sus travesías. Su importancia se manifiesta sobre todo en el regreso de los argonautas, cuando Jasón y Medea reciben allí el rito purificador de Circe.
Eea se sitúa en la ruta marítima del Argo después de su salida de la Cólquide y antes del encuentro con las Sirenas. La isla aparece con arboledas, la casa de Circe y criaturas extrañas que rondan ante la puerta, pero el relato no ofrece una localización precisa que pueda identificarse con seguridad en un mapa real.
En los relatos relacionados, Eea no es una simple escala marítima, sino la residencia desde la que Circe ejerce su poder de hechicería y de rito. Jasón y Medea, manchados por la sangre tras matar a Apsirto, llegan a la isla para pedir purificación; Circe celebra el sacrificio por ellos y, al conocer después lo ocurrido, les ordena marcharse. Por ello, este lugar queda asociado con la impureza de sangre, la purificación ritual, los vínculos de parentesco y la autorización para continuar el viaje.
El relato coloca Eea dentro de la ruta continua del regreso del Argo: la nave huye primero de la Cólquide, llega después a la isla de Circe y continúa luego hacia las aguas donde habitan las Sirenas. El paisaje interior de la isla se define por los árboles, el humo que sale del techo, los ritos junto al hogar y las bestias insólitas; en conjunto, se presenta como una isla marina dominada por la morada de una diosa.
En "El regreso de los argonautas" se menciona este lugar: Jasón y Medea, tras matar a Apsirto, viajan a Eea para pedir a Circe que los purifique de la sangre derramada contra un pariente. Después de completar el rito y conocer la verdad, Circe les exige que se marchen, y el Argo continúa luego hacia las aguas de las Sirenas.